El Gobierno comenzó la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), un instrumento fundamental para identificar a las familias afectadas por el sistema frontal y determinar la entrega de bonos de recuperación que pueden alcanzar hasta $1.500.000, dependiendo del nivel de daño sufrido por cada hogar.
Tras el intenso sistema frontal que ha provocado inundaciones, cortes de caminos, daños en viviendas y miles de personas damnificadas en distintas regiones del país, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia inició la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), una herramienta que permitirá evaluar la situación de las familias afectadas y definir la entrega de ayudas económicas.
La FIBE es una encuesta oficial utilizada únicamente en situaciones de emergencia, catástrofes o desastres naturales, como temporales, aluviones, incendios forestales o inundaciones. Su propósito es recopilar información sobre los daños materiales y las condiciones socioeconómicas de cada hogar para que el Estado pueda focalizar los apoyos durante las etapas de emergencia, recuperación y reconstrucción.
¿Quiénes pueden acceder a la FIBE?
La encuesta está dirigida exclusivamente a personas y familias cuyas viviendas o bienes hayan sufrido daños directos producto del sistema frontal.
No es necesario realizar una postulación por internet ni acudir a oficinas públicas. La aplicación de la FIBE se realiza de manera presencial, mediante visitas efectuadas por funcionarios de las municipalidades o del Ministerio de Desarrollo Social y Familia en los sectores afectados.
Durante la visita, los equipos recopilan antecedentes sobre el estado de la vivienda, las pérdidas sufridas y las condiciones del grupo familiar, información que posteriormente es utilizada para determinar las ayudas que corresponden.
Bonos de recuperación según el nivel de daño
Con la información obtenida a través de la FIBE, el Gobierno podrá evaluar la entrega de bonos de recuperación cuyos montos varían según la gravedad de la afectación registrada.
Los montos establecidos son los siguientes:
- Afectación baja: $375.000.
- Afectación media: $750.000.
- Afectación alta: $1.125.000.
- Afectación muy alta: $1.500.000.
El nivel de afectación será determinado por los equipos encargados de aplicar la encuesta, considerando los daños sufridos por la vivienda y las pérdidas ocasionadas por la emergencia.
Completar la FIBE no garantiza el pago automático
Las autoridades aclararon que responder la Ficha Básica de Emergencia no asegura automáticamente la entrega de un bono.
La información recopilada permite al Estado identificar las necesidades de cada familia y focalizar las ayudas disponibles, las que pueden incluir apoyos económicos, entrega de materiales, asistencia social u otras medidas de recuperación.
Posteriormente, los organismos competentes realizan la evaluación correspondiente para definir qué beneficios recibirá cada hogar según el nivel de daño y los criterios establecidos para la emergencia.
Una ficha válida solo para esta emergencia
Otro aspecto importante es que la FIBE tiene validez únicamente para la emergencia que se encuentra en desarrollo.
En caso de que una familia resulte afectada por un nuevo desastre en el futuro, deberá aplicarse una nueva encuesta para evaluar nuevamente su situación y determinar eventuales apoyos.
Llamado a colaborar con los equipos en terreno
Desde el Ministerio de Desarrollo Social y Familia hicieron un llamado a las familias afectadas a colaborar con los funcionarios que se encuentran recorriendo las zonas damnificadas, entregando información veraz sobre los daños sufridos.
Las autoridades recordaron que la FIBE constituye el principal instrumento utilizado por el Estado para coordinar la ayuda durante las emergencias y que su correcta aplicación permite agilizar la entrega de los apoyos destinados a las personas que más lo necesitan.
Mientras continúan las labores de evaluación en las regiones afectadas por el sistema frontal, el Gobierno mantiene desplegados equipos en terreno para avanzar con el catastro de daños y coordinar la asistencia a las familias que enfrentan las consecuencias del temporal.










