Macklemore ya no será parte de las próximas fechas de la gira estadounidense de Ed Sheeran, luego de la controversia que provocaron sus declaraciones en apoyo a Palestina durante sus recientes presentaciones.
El rapero estadounidense había utilizado su participación como telonero del “Loop Tour” para expresar públicamente su postura sobre el conflicto en Medio Oriente. Durante sus shows en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Macklemore gritó “Free Palestine” y presentó su canción “Hind’s Hall”, acompañada de imágenes relacionadas con las protestas propalestinas y la situación en Gaza.
La polémica que terminó sacándolo de la gira
Las declaraciones generaron fuertes críticas de organizaciones y sectores de la comunidad judía, además de llamados públicos para que el artista fuera retirado de las presentaciones restantes.
Posteriormente, según explicó Macklemore, varios propietarios de estadios habrían presionado para que no participara en los próximos conciertos. Entre ellos se encuentra Robert Kraft, propietario del Gillette Stadium, recinto donde Ed Sheeran tenía programada una presentación.
La promotora Messina Touring Group confirmó que varios recintos no estaban dispuestos a realizar conciertos con Macklemore incluido en el cartel, situación que terminó provocando su salida de las fechas restantes de la gira.
En total, el rapero tenía contemplada su participación en ocho de las diez fechas restantes de la etapa estadounidense de la gira.
Macklemore defendió sus declaraciones
Tras conocerse su salida, el intérprete de “Thrift Shop” aseguró que no se arrepiente de haber utilizado el escenario para hablar sobre Palestina.
Macklemore también relató que conversó en varias oportunidades con Ed Sheeran, a quien considera un amigo, y sostuvo que el cantante se encontraba en una posición complicada debido a las presiones relacionadas con los recintos.
El rapero afirmó que su postura en favor de Palestina no constituye un ataque contra las personas judías y defendió su derecho a criticar las acciones del Gobierno de Israel.
La salida de Macklemore abrió nuevamente el debate sobre los límites de las declaraciones políticas de los artistas durante grandes conciertos y hasta qué punto los organizadores y propietarios de recintos pueden intervenir cuando un espectáculo adquiere un componente político.




