Hija de Natasha Oliver y Mateo Daniel, Odette Oliver nació para brillar. Desde pequeña siguió los pasos de su madre, aprendiendo sobre liderazgo, medios y comunicación, y desarrollando una personalidad alegre, carismática y magnética que conquista a todos a su alrededor.
Hoy, Odette es locutora, periodista y figura clave en Venus Company, combinando su voz cautivadora con un talento natural para la comunicación y la organización de eventos de alto nivel. Su presencia en pasarelas y escenarios la convierte en el centro de atención, siempre irradiando elegancia, estilo y confianza.
Con una mezcla única de profesionalismo y simpatía, Odette se destaca por su capacidad para conectar con las personas, inspirar equipos y liderar proyectos innovadores. Su energía, creatividad y pasión por los medios la consolidan como un referente joven y versátil, dejando su huella en cada evento, programa y producción en la que participa.
- Chloë Grace Moretz y Kate Harrison se casan en una boda mágica llena de estilo, amor y momentos inolvidables - Septiembre 4, 2025
- Jessie J pospone su gira mundial tras anunciar que deberá someterse a una segunda cirugía por cáncer de mama - Septiembre 2, 2025
- Estrenos imperdibles de septiembre 2025 en streaming: lo que traen Netflix, HBO Max, Prime Video, Disney+ y Apple TV - Septiembre 2, 2025
Jiao, de 38 años, fue arrestado en Nanjing tras grabar sin consentimiento encuentros sexuales y vender los videos en internet. El caso desató pánico por posibles contagios de ETS y un debate nacional sobre privacidad digital.
La policía de Nanjing, en el este de China, detuvo a un hombre de 38 años identificado como Jiao, acusado de hacerse pasar por una mujer en redes sociales para seducir a cientos de hombres, grabar los encuentros sexuales sin consentimiento y luego difundir el material en línea a cambio de dinero.
El caso, conocido en internet como el de la “Hermana Roja” o Sister Hong, salió a la luz cuando un influencer de fitness denunció públicamente haber encontrado sus propias imágenes íntimas circulando en grupos privados de pago.
Según las autoridades, Jiao utilizaba pelucas, maquillaje, filtros de belleza y modificadores de voz para construir su identidad digital femenina. Una vez ganada la confianza de sus víctimas, las citaba en su habitación, donde instalaba cámaras ocultas para registrar los encuentros.
Las grabaciones eran luego compartidas en grupos de Telegram, WeChat y otras plataformas, a los que se accedía mediante una membresía de unos 150 yuanes (18 euros). Hasta ahora, la policía ha confirmado al menos 237 víctimas, aunque en redes sociales se especula con un número muy superior.
El escándalo ha generado gran conmoción en la opinión pública china, no solo por la magnitud del engaño, sino también por los riesgos sanitarios: varios encuentros habrían ocurrido sin protección, lo que despertó temores de contagios de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
Jiao enfrenta cargos por violación de la privacidad, producción y distribución de material obsceno y podría afrontar una dura condena. Mientras tanto, el caso ha detonado un debate en todo el país sobre identidad digital, consentimiento y seguridad en las citas en línea.



















